Tierra de autenticidad, de vida placentera, esta es la slow life del suroeste: el amor por el terroir, los buenos productos y los saberes artesanales.

Productores, granjeros, panaderos, maestros chocolateros, chefs y restauradores, pescadores de lamprea... todos ellos te esperan, ¡anímate a encontrarlos!

Tendrás un contacto privilegiado y conocerás todos los oficios artesanos que se movilizan para una inolvidable experiencia gustativa.

¡Disfruta de los buenos momentos del encuentro!

Ríos, vino, patrimonio, descubrir, buen vivir

Para mí, más allá de los clichés, el Libournais es la autenticidad misma. Me gusta la gran variedad de productos agrícolas que propone y que suelen ser «artesanales».

El azafrán contribuye a esta gran diversidad. Me agrada compartir mi pasión, explicar cómo trabajo, cómo cultivo y cosecho. Hacer degustar y vender directamente mis productos es muy gratrificante.

El Libournais ofrece productos raros y de gran calidad, siempre con una sonrisa porque aquí sabemos recibir.

Jean-François Riaux, cultivador de azafrán

Río, pesca, lamprea, tradiciones, compartir

Al igual que mi abuelo, soy pescador de lampreas en el Dordoña desde hace cincuenta años. En temporada, que va de diciembre a mediados de mayo, trabajo día y noche y duermo muy poco, por intermitencias de tres o cuatro horas, antes de volver a empezar por seis u ocho horas, y todo eso para capturas que no siempre son buenas... Es un oficio duro, pero me gusta tanto el río…

La lamprea, también la cocino, pero mi receta es un secreto, todo lo que puedo decir es que requiere horas de preparación. Si venís a casa, os explicaré mi oficio, mi pasión y os hablaré de mi temor: como casi no quedan pescadores, tengo miedo de que se pierdan las tradiciones…

Michel Zecchi, pescador de lampreas en Moulon

Historia, descubrimiento, autenticidad, diversidad, comarca

Me gusta la historia y la diversidad de nuestro terroir, entre viñedos famosos y bosques legendarios... Aquí, en el corazón de este bosque frondoso, en Saint-Christophe-de-Double, se encuentra mi granja: 40 hectáreas de praderas para mi rebaño de ovejas Manech Tête Rousse, que pastan desde mediados de febrero hasta finales de noviembre. En junio y hasta el mes de septiembre se van de vacaciones a Lescun, en el valle de Aspe, a la zona de pastos de verano.

Luego viene la fabricación de quesos de diciembre a junio, buenos quesos de leche cruda entera de los que me enorgullezco, elaborados siguiendo un método tradicional y ancestral aprendido de los pastores bearneses.

Nuestra producción se inscribe en la historia regional de la tradición secular de la gran transhumancia entre Pirineos y llanuras de Gironda, y para mí el queso de oveja es el punto culminante de esta actividad pastoral.

Me agrada dar a conocer mi queso, fruto del vínculo entre viñedo del Libournais y alta montaña.

Eric Guttirriez, productor de queso de oveja

Patrimonio, gastronomía, diversidad, generosidad, autenticidad…

Una población abierta y cálida, el encanto de una región que pone el énfasis en la cultura, la relajación, la vida apacible y sobre todo… la gastronomía regional.

El Libournais es para mí sinónimo de mercados regionales coloridos, con productos frescos y productores apasionados. ¡Un auténtico deleite para los sentidos!

Degustar ostras con vino blanco los domingos por la mañana en el mercado de Libourne, reunirse alrededor de una mesa, beber y comer bien son todas tradiciones que nos agrada compartir.

Saber más, descubrir L'Art des Mets

Anna Jeantet, diseñadora y animadora de talleres de cocina «L’art des mets»

Ambiente distendido, vino, terroir, curiosidad, compartir

Aquí en el Libournais, nos gusta nuestra región, nuestra «comarca», una pizca de chovinismo tal vez, pero está bien. El libournais es epicúreo, le apetece compartir buenos momentos, los productos regionales de aquí y de más allá… En la barra del restaurante, que también oficia de bar de vinos, la gente viene a beber un trago, no se conocen pero suelen terminar la noche juntos. Estoy segura de que aquí han nacido amistades...

Por eso, en la tienda de ultramarinos hemos querido reproducir esa noción de intercambio y cordialidad y hemos instalado una gran mesa: el domingo por la mañana es un lugar de encuentro para degustar ostras, camarones, jamón... acompañado con vino, por supuesto… Allí se habla hasta por los codos, se comparte, se ríe, se generan ideas y un montón de proyectos… ¡Hasta el domingo, pues!»

Saber más, descubrir Le Zinc

Amina Lekir y Benjamin Rolland, restaurante Le Zinc Authentique y tienda de comestibles del Zinc