Esta red internacional agrupa 621 parajes excepcionales repartidos a lo largo de 117 países, conjugando conservación de la biodiversidad, valorización cultural y desarrollo económico y social.

La cuenca del Dordoña (24.000 km2) -once departamentos y cinco regiones- es la onceava reserva reconocida en Francia y la mayor también. El principio fundador de la Reserva mundial de la biosfera de la cuenca del Dordoña es que la protección de su patrimonio fluvial, de los recursos y beneficios que otorga, es una condición del desarrollo futuro de este territorio y del bienestar de los ribereños.

Su objetivo es que este reconocimiento internacional estimule la imaginación y la consideración del entorno en los proyectos de gestión y planificación territorial. Contribuye asimismo a la proyección internacional de la cuenca del Dordoña.

De los volcanes de Auvernia al estuario de la Gironda, los paisajes de la cuenca del Dordoña son tan diversos como extraordinarios, con una naturaleza generosa. El río Dordoña y sus afluentes contribuyen ampliamente a marcar con su impronta este territorio y sus cultivos. Son muchas las actividades que se benefician con este patrimonio. Gracias a los esfuerzos de todos, esta magnífica cuenca ha logrado mantener un sutil equilibrio entre el desarrollo económico y la preservación de los ecosistemas.

Las características mencionadas han pesado en la decisión de la Unesco.