Libourne es una bastida real nacida en 1270 gracias al impulso del rey de Inglaterra Enrique III. Fue el caballero Sir Roger de Leyburn, recientemente promovido al grado honorífico de Lugarteniente del Rey, quien se encargó de su construcción (en el lugar del antiguo puerto galorromano de Condatis) y le dejó su nombre. Con el correr de los siglos, Leyburn se afrancesó convirtiéndose en Libourne.

 

Situada en la confluencia del Isle y el Dordoña, en el fondo del estuario de la Gironda, Libourne posee la particularidad de ser el primer puerto de navegación marítima en el Dordoña a unos 100 km tierra adentro. Esta situación única en el mundo privilegió su intercambio con el exterior y el desarrollo de un comercio floreciente en el que se destacó el vino, que la convirtió en una de las bastidas más prósperas de Aquitania.

En aquella época, numerosos barcos salían del puerto de Libourne hacia Inglaterra cargados de toneles con vino de la región.

Desde 2011, la ciudad retoma su historia portuaria gracias al desarrollo del turismo fluvial.

Nacida de un confluente, ella misma se hizo confluencia: de ríos, de tierras, de idiomas y de hombres…

Hoy te abre sus puertas para que penetres en su historia singular, de una belleza sobrecogedora.

Para descubrir Libourne con niños:

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